Para todos los circuitos hacia la Antártica, el día anterior al viaje se realizan charlas especializadas en las se indican las características del lugar a visitar y las recomendaciones que redundan en el buen cuidado de la naturaleza. Además se señalan los resguardos necesarios a considerar para proteger este excepcional ecosistema.
Durante el vuelo se cruzará el Estrecho de Magallanes, la isla de Tierra del Fuego, la Cordillera Darwin y sus ventisqueros. El paisaje estará conformado por islas hasta llegar al Cabo de Hornos, que representa el último roquerío del continente americano, y se sobrevuela el Mar de Drake, en el cual se unen los océanos Pacífico y Atlántico, y se aterriza en el aeródromo Teniente Rodolfo Marsh, en la Base Antártica Eduardo Frei Montalva, en la isla Rey Jorge.
Luego del arribo a la Base Frei, se recorren las instalaciones de Villa las Estrellas, las reservaciones de fauna silvestre, los glaciares y demás atractivos del lugar. Durante la estadía se ofrece bar abierto y un servicio de full alimentación, de acuerdo a las características del lugar.
Las ricas aguas del océano antártico, alimentan a la fauna del continente, compuesta entre otras especies por ballenas azules, orcas, elefantes marinos, focas de Weddell, lobos antárticos y pingüinos, siendo las especies más conocidas las de pingüino Adelia, pingüino Papua y pingüino Antártico. La gran diversidad y lo agreste del clima, contrasta con las instalaciones de las bases científicas y sobre todo con Villa Las Estrellas, que es el primer enclave de población civil en la zona.